sábado, 15 de noviembre de 2008

La violencia siempre es injusta

Una encuesta de Interlace augura un retroceso del chavismo en las elecciones del próximo 23 de noviembre. En 14 de los 22 estados donde se llevarán a cabo las elecciones, los candidatos de Hugo Chávez Frías perderían en 8 de esos 14, entre ellos Zulia, Carabobo y Sucre.
Al teniente coronel Chávez no le gusta perder y, en los últimos días amenazó en dos ocasiones con usar la fuerza militar. Primero contra Manuel Rosales, gobernador de Zulia y cabeza del antichavismo nacional. Si Rosales gana la alcaldía de Maracaibo, el Presidente consideraría la opción de articular un ''plan militar''. Luego al gobernador de Carabobo, disidente del oficialismo: ''A lo mejor voy a terminar sacando los tanques'', le advirtió.
Entretanto ordenó la toma militar de un aeropuerto, y mandó a construir cinco bases en la frontera con Colombia, según la agencia oficial de noticias, ABN, que luego lo desmintió señalando que solo se crearán cinco ''zonas de seguridad'' en otras tantas comunidades yupka en el área fronteriza.
En Cuba, las cosas están peor. El diario Granma, desde sus páginas anunciaba la ''ofensiva'' del gobierno contra el acaparamiento en tiempos de escasez''. Las nuevas normas establecen topes de compra para cada producto por persona. Por caso, sólo dos botellas de aceite por persona. Las sanciones van desde el ''decomiso de las mercaderías hasta la cárcel''. Tanto es así que se quejaba una habanera: ``Conseguí comprar seis trozos de pollo, pero no he podido traerlos a casa. Si te ve la Policía, te pregunta qué llevas, dónde lo compraste... Y te lo puede quitar e, incluso meterte preso''.
Tanto Chávez como Castro ''cumplen con la ley''. Es decir, que nada puede objetárseles legalmente. El problema es moral: es que no existe la violencia justa, sino que es siempre destructiva. No es cierto que la autoridad para imponerse deba tener el monopolio de la violencia y ejercerlo. La Iglesia Católica, por caso, con dos mil años, es la institución que más ha perdurado y más ha influenciado en Occidente y, prácticamente, no tiene poder coactivo, ni ejércitos, ni policía.
Dice la escolástica tomista que ''justo es aquello que se corresponde con su naturaleza''. Lo violento es lo que desvía el curso natural de la acción humana. Es entonces la violencia siempre injusta, y destructiva del accionar humano. Es la corrupción de la naturaleza humana.
En el mercado, las acciones se realizan de mutuo acuerdo, precios de por medio, las personas interactúan pacíficamente. La corrupción surge cuando alguien tiene el poder de sustraerse del acuerdo voluntario, por ejemplo, cuando un gobierno impone precios máximos, el funcionario designado los fija arbitrariamente, forzando a la otra parte y así nace la tensión que da lugar a la corrupción. Cuanto más estatismo, más corrupción.
Mientras Kirchner podría postularse para el récord Guinness por la cantidad de sospechas por corrupción que enfrenta, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, gobernado por un opositor que tiene que lidiar con mucha burocracia, gastará $1,400 millones en obras públicas cuando la inversión anual histórica ha sido de $1,000 millones.
El diario La Nación a un ponderado artículo lo titula Llamativo precio de algunos trabajos. ''Por una rampa de 16 metros cuadrados se pagan $6,650'' cuando otras empresas han cotizado ''$4,900 (por) la (rampa) integral''. Los sobreprecios en las obras estatales son un clásico en todas las latitudes.
Por Alejandro A. TagliaviniEl Nuevo Herald
El autor es Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity en el Independent Institute de Oakland, California.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Venezuela: Camino al socialismo bolivariano

El próximo 23 de noviembre los venezolanos están llamados a unas elecciones locales. La disputa es ardua. Una desarticulada oposición enfrenta a Hugo Chávez, quien no sólo nombró a sus candidatos, sino que utiliza toda la maquinaria de intervención electoral gubernamental.
Se suma lo que tituló un periódico local: “Insulto, luego existo”. Es decir, un lenguaje soez, de enfrentamiento, que nace en el gobierno y que la oposición intenta contener no siempre con éxito. El jefe de Estado diariamente insulta a sus adversarios tratándolos de “imbéciles”, a lo cual le contestan acusándolo de “payaso” y “gran charlatán”. Es decir, una sociedad que no tiene ánimos de construir consensos y en donde la política se ha convertido en un juego de suma cero.
En Caracas el ambiente es agotador. A una ciudad hostil por su tráfico, se suman la inseguridad y la violencia que tensionan el diario vivir. No sólo es víctima de las agresiones verbales de sus políticos, sino de la delincuencia, el robo y el secuestro. Triste conclusión para quienes en el pasado fueron ejemplo de convivencia política y desarrollo económico.
Vienen tiempos más difíciles. El gobierno es mantenido por un gasto público que sienta sus bases en una economía monoexportadora —el petróleo— que está en baja. ¿Habrá capacidad de reducir el gasto? ¿Qué sucederá con la popularidad chapista al momento de recortar la chequera de los petrodólares? Algunos creen que significará el retiro de Chávez al término de su mandato. Sin embargo, hay quienes piensan también que la crisis provocará un endurecimiento del gobierno.
Lamentablemente la telenovela no termina aquí, ya que hasta ahora no existe una oposición consistente capaz de ofrecer una alternativa. El liderazgo está en los jóvenes del movimiento estudiantil que hoy bordean los 30 años, mientras que la generación cuarentona o mayor pareciera no existir. El gobierno presiona y angustia con una estrategia inteligente: el escepticismo. Busca desalentar la participación electoral, la abstención, de manera que sólo lo hagan quienes están movilizadas por la maquinaria de gobierno.
¿Y los empresarios? Están arrinconados. El gobierno no sólo introdujo decretos que fueron rechazados en el referéndum de 2007, como el trueque y la legalización de las milicias presidenciales sino que por el artículo 113 de la reforma constitucional y la Ley de Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios, permite al Estado expropiar bajo pretexto de que no se permitirán actividades, acuerdos, prácticas, conductas y omisiones de los particulares que vulneren los métodos y sistemas de producción que afecten la propiedad social y colectiva.
Venezuela hoy no es una dictadura. Es una democracia dirigida, en la cual el gobierno se autoconsidera infalible y hegemónico, con una concepción dogmática, manipuladora y descalificadora de quienes osen cuestionar al socialismo bolivariano.

por Angel Soto en http://www.elcato.org/node/3800
Angel Soto es Profesor dela Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes (Chile).
Este artículo fue publicado originalmente en Revista Capital N° 240 (Chile) 13 de noviembre de 2008.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Ni Rajoy ni ZP se atreven con las pensiones

Con la crisis encima y la recesión a las puertas, a Miguel Ángel Fernández Ordóñez le ha parecido conveniente recordar que el sistema público de pensiones es insostenible. Claro que para hacer semejante afirmación no hace falta ser gobernador del Banco de España; basta con entender que el modelo de reparto, que el pensamiento único progresista considera tan social, no es más que una burda estafa piramidal. Sólo con comprender esto puede predecirse fácilmente qué va a pasar en el futuro.

Al lado del timo de las pensiones, lo de las estampitas de Afinsa y Forum es un juego de niños. Sin embargo, a MAFO ni se le pasa por la cabeza la posibilidad de cambiar a un sistema de capitalización en el que las personas se hagan responsables de su futuro mediante aportaciones continuas de una parte de las rentas del trabajo para invertirlas a largo plazo y crear un fondo del que poder tirar cuando uno ya no pueda –o no quiera– seguir trabajando. El principal problema que impide cambiar a un sistema sostenible de capitalización no es técnico sino de incorrección política. Cualquier cosa vale antes que defender públicamente una vía que impida que Papá Estado meta la mano en la cartera de los trabajadores más jóvenes para costear la pensión de los jubilados.
Así las cosas, las soluciones propuestas se apretujan en un estrecho abanico. Por un lado tenemos la versión ZP, que consiste en taparse la nariz para no oler la podredumbre del sistema y decir que el modelo goza de salud. El modelo a lo mejor, pero las pensiones seguro que no. Según los partidarios de esta corriente, el sistema es sólido porque la capacidad del Estado de quitar dinero a cada vez menos trabajadores para pagar la pensión de cada vez más jubilados es casi ilimitada.
Muy cerca de éstos tenemos a los expertos en maquillaje y lanzamiento de balones de oxígeno como el gobernador del Banco de España, Solbes o el señor Pizarro. En términos más técnicos, los que quieren cambios para que todo siga igual tratan de ampliar los años de cotización mínima (incurriendo en una clara suspensión de pagos parcial y encubierta), ampliar el periodo de cálculo de las pensiones hasta llegar a toda la vida laboral, retrasar la edad de jubilación y poner el fondo de reserva público a generar algún tipo de renta. Vamos, alargar la estafa y rezar para que la gente vaya dándose cuenta del timo a pesar del Pacto de Toledo y la propaganda oficial de manera que empiecen a ahorrar de manera privada para evitar el desastre.
Ni los ZP ni los MAFO ni los Pizarro ni los Rajoy de la vida están dispuestos a dejarnos salir del timo piramidal de las pensiones públicas de reparto para que tratemos de capitalizar nuestros ahorros y escapemos al impuesto inflacionista al que nos somete el Banco de España junto a sus aliados europeos. Y, sin embargo, esa es la única posibilidad que tenemos de llegar a tener unas pensiones dignas. Como de los políticos de este país no podemos esperar ese cambio liberador, los ciudadanos tendremos que ir pensando en encogernos de hombros y dejar de colaborar con este chiringuito fraudulento al que nos tienen atados de por vida.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El capitalismo y nuestros problemas

Hace muchos años circuló un chiste muy gastado en el que un hombre decía que en su casa él tomaba las decisiones más importantes —tales como qué estrategia debería utilizar Estados Unidos para ganar la guerra en Iraq o la política que debería seguir Europa con respecto a las inmigraciones de musulmanes—, mientas su mujer tomaba las menos importantes —tales como a qué colegio mandar a los niños, cuánto gastar y cuánto ahorrar, qué casa comprar, adónde ir a pasar las vacaciones y cuándo debe él pedirle un aumento al jefe.
Las decisiones claves para el futuro de la humanidad, por supuesto, se tomaban con un traguito en la mano los viernes en la noche en miles de casas en San Salvador.
En el momento presente, estos estadistas de traguito de viernes en la noche han decidido que la culpa de la crisis económica la tiene el capitalismo y que por tanto este sistema debe abolirse. En esto se han visto apoyados por algunos presidentes latinoamericanos que se clasifican como de izquierda, tales como Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, aunque no por los serios como Lula de Brasil.
La conclusión es curiosa por varias razones: Primero, porque los filósofos sociales no dicen qué sistema ha probado ser mejor que el capitalismo para enfrentar la crisis por la simple razón que no hay otro sistema en funcionamiento contra el que pueda compararse el capitalismo, excepto en lugares que ya eran miserables antes de la crisis, como Cuba y Corea del Norte.
Segundo, este sistema, el comunismo, ya falló estrepitosamente con la caída de la Unión Soviética y sus satélites y la conversión de China al capitalismo más crudo durante la década de los noventa. El rechazo del capitalismo necesariamente tendría que llevar al comunismo, ya que éste es el único sistema que niega la base del capitalismo —la propiedad de los bienes de producción en manos privadas— para establecer que toda la propiedad de dichos bienes (es decir, todos los bienes que producen otros bienes, como la maquinaria industrial, la tierra, los tractores, etc.) deben ser propiedad del Estado. Y este sistema ya falló él solito, sin necesidad de una crisis mundial.
Tercero, ya antes, durante la Gran Depresión de los años treinta, se había anunciado la terminación del capitalismo. Y después de eso, los países capitalistas se repusieron y crecieron y se desarrollaron mucho más que los países comunistas, que se quedaron estancados en una economía que sólo podía producir (y muy ineficientemente) en medio de dictaduras que reducían a los ciudadanos a la esclavitud de un Estado totalitario. A la caída de la Unión Soviética se comprobó que los países capitalistas no sólo habían crecido muchísimo más que los comunistas sino también disfrutaban de un desarrollo social mucho mayor. Y además tenían libertad y derechos humanos, que no existían en los países comunistas. China comenzó a crecer cuando abandonó el sistema económico comunista para adoptar el capitalismo.
Cuarto, por un accidente en la carretera, aunque sea terrible e involucre muchos carros, no significa que debe de abolirse el sistema de transporte, prohibiéndose los automóviles y las carreteras. Sí puede significar que es necesario regular y supervisar mucho más el diseño y la construcción de las carreteras, o de los automóviles, o de ambos, así como la crisis financiera actual demuestra que los bancos y otras instituciones financieras no fueron regulados y supervisados tan estrechamente como se requería.
Finalmente, echar culpas sin proponer soluciones es parte de nuestro negativa manera de enfrentar nuestros problemas. Está comprobado que las crisis más grandes y largas son causadas no por los eventos que las comienzan sino por las decisiones erradas que los gobiernos y el sector privado toman o dejan de tomar por ignorancia, precipitación o populismo, que prolongan y vuelven peor los problemas iniciales de la crisis. Así es claro ahora que la Gran Depresión fue tan larga y profunda por errores crasos que se cometieron en medio del pánico de esos años.
En estos momentos, pues, en vez de creernos Carlos Marx y predecir el fin del capitalismo que él anunció sin efecto hace más de ciento treinta años (el sistema que se acabó fue el que él creyó que era el futuro, el comunismo), debemos de buscar soluciones prácticas a los problemas que nos plantea la crisis. Uno de los problemas más serios, que está teniendo lugar en todo el mundo, es la negativa de los bancos a prestar. Esto está sucediendo en nuestro país también. Es entendible que los bancos quieran ser prudentes. Pero también deben entender que si cortan el crédito totalmente van a causar el mismo problema que ellos quieren evitar: si no hay liquidez en el mercado, sus clientes buenos no van a poder pagarles.
El gobierno y los bancos deben de sentarse juntos y armar un plan financiero para el país en el futuro inmediato, que asegure que la excesiva prudencia de los bancos no resulte en la peor imprudencia que pueden cometer —la de ahogar la economía ahogándose ellos mismos con ella—. La suerte de los bancos, las actividades económicas, el gobierno y el país entero depende de que esto se haga pronto y eficientemente, sin grandiosidades políticas, con madurez de país, sin pensar en cosas irrelevantes como si esto es capitalismo o no.
Este artículo fue publicado originalmente en El Diario de Hoy (El Salvador) el 6 de noviembre de 2008.
Manuel Hinds ex Ministro de Finanzas de El Salvador y autor de Playing Monopoly with the Devil: Dollarization and Domestic Currencies in Developing Countries (Council on Foreign Relations, 2006).
Artículo de Firmas Press© Todos los derechos reservados. Para mayor información dirigirse a: www.firmaspress.com

lunes, 10 de noviembre de 2008

El Estado no ha de decidir sobre nuestro futuro

¿Confiaría los ahorros de su vida a un estafador, a un charlatán, a alguien que apareciese en todas las listas de morosos, a algún presunto gestor que no supiese nada o a alguna empresa que fuese incapaz de decirle cuánto cobrará por una inversión depositada en su entidad? Entonces, ¿por qué confía en que el Estado le pague su pensión?

Las pensiones de la Seguridad Social son una estafa piramidal que está al borde de la quiebra. No sólo son financiadas por medio de la extorsión –o pagas, o el Estado se venga contra ti persiguiéndote– sino que su rentabilidad, si es que se puede llamar así, depende de la gracia del político en época de elecciones.
La pensión pública es cara y forzosa: ¿sabe que si usted cobra 1.000 euros brutos al mes está dando, quiera o no, una tercera parte, 300 euros, a la Seguridad Social, más lo que su empresa aporta por usted y que jamás verá en su nómina? Su gestión siempre es improvisada, precaria e ineficiente: ¿sabe también que el Gobierno se está gastando ahora mismo su dinero en otra persona y que aún no ha ahorrado por usted ni un solo céntimo? Se fundamenta en la estafa: ¿sabe que AFINSA fue intervenida por el Estado por financiarse igual que las pensiones públicas, lo que se considera económica y legalmente un fraude?
Si usted contrata un plan de pensiones privado lo cobrará desde el primer año si está en los plazos legales y se le reintegrará todo el capital aportado más el rendimiento que éste haya generado, da igual cuando lo haya abierto. En cambio, el periodo mínimo de cotización para cobrar una pensión pública es de 15 años (hasta el año pasado eran 12,5, así que no descarte que en breve necesitemos cotizar como mínimo 20 años para ver un poco de nuestro dinero). ¿Qué entidad privada cambia las condiciones de un "contrato" de forma unilateral y sin nuestra aprobación expresa como hace el Estado con las pensiones? Ninguna, y si lo hace es juzgada y multada. La pensión estatal tampoco se traspasa a los herederos en caso de defunción del progenitor. El dinero que haya pagado éste se lo queda el Estado, sin más. Otra vez, nada que ver con los planes de entidades privadas. Algo similar sucede con las viudas. ¿Por qué el Estado se queda con la mitad de la pensión del cónyuge? ¿En qué entidad privada ocurre algo así? ¿Por qué todos, empresas y particulares, estamos sometidos a la ley menos el Estado?
En cualquier entidad privada donde tenga un plan de pensiones le dirán la rentabilidad que tiene su plan y cuánto dinero va a percibir al jubilarse, incluso lo podrá consultar por teléfono o internet. Es el mínimo de transparencia que exige el mercado. Desde hace unos años el Gobierno ha emprendido una batalla por la transparencia en las empresas y otra vez más, es el Estado es quien se queda al margen de la ley al ser la organización más opaca y fraudulenta de nuestra sociedad. No tenemos ni idea de cuánto cobraremos al jubilarnos y no hay forma de asegurar que vayamos a cobrar algo siquiera; es más, parece más probable que no.
Recientemente el Gobierno aprobó una ley que permite retirarnos a los 70 años y así elevar hasta un 15% la pensión del trabajador. Hasta ahora es opcional, pero es cuestión de tiempo que hagan la medida obligatoria como ya ha ocurrido en otros países como Alemania, aunque aún no haya entrado en vigor. Por qué tenemos que pagar con más trabajo la gestión irresponsable del Gobierno.
Hágase una pregunta. ¿Se considera usted un imbécil total? El Gobierno está convencido que sí, por eso nos obliga a que le demos nuestro dinero para gestionarlo "responsablemente" por nosotros. Los burócratas, como siempre, subestiman al hombre libre. Los españoles tenemos una firme voluntad de ahorrar. Según ADICAE (Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas de Ahorros y Seguros), las familias españolas tienen en acciones y participaciones de fondos de inversión más de la mitad de sus ahorros, un porcentaje que supera el de otros países, como Francia, donde esta cifra es del 37% e incluso Estados Unidos, el país con mayor tradición bursátil. Es más, según Profim, compañía de asesoramiento en fondos, entre 1991 y 2006 el sector de los fondos de inversión, cuya diferencia con los planes sólo es legal pero no económica, se ha multiplicado por nueve. Y si lo miramos por la parte de la oferta, sólo en el primer cuatrimestre de 2007 se registraron en la CNMV más de 100 fondos de inversión nuevos. Ya hay casi 3.000 fondos de gestoras españolas. A esto sumemos más de 7.000 fondos de gestoras internacionales que se pueden comercializar en España.
Tiene su gracia que los burócratas nos llamen irresponsables y afirmen sin sonrojarse que ellos se preocupan más que nosotros por nuestro dinero y nuestro futuro. La realidad nos indica todo lo contrario: ellos nos confiscan nuestra riqueza y la pierden en a saber qué. Y con lo poco que nos dejan le sacamos el máximo provecho empleando las oportunidades que nos brinda el libre mercado.
José Manuel González-Páramo, miembro del Comité Ejecutivo y del Consejo de Gobierno del BCE, ha dicho recientemente que es necesario un "debate público, abierto y en profundidad acerca del futuro de nuestros sistemas públicos de pensiones". Sin duda, pero su solución pasa por ahogarnos más, manteniendo o aumentando los ingresos del Estado y reduciendo prestaciones sociales. No es el buen camino. El modelo actual es injusto, fraudulento e ineficiente hasta el punto de rozar la quiebra del sistema.
Es más, la solución no es convertir el actual sistema de reparto en uno de capitalización individual, esto es, lo que se entiende generalmente por privatización de las pensiones. Eso significaría que el Estado nos seguiría ordenando qué hacer con nuestro dinero y cómo emplearlo. La solución más acorde a la libertad individual y al respeto de las decisiones de cada persona es que cada cual gestione su dinero y su vida como le venga en gana sin dar explicaciones a nadie, y eso significa que ninguna ley ni oligarca político nos ha de imponer si hemos de invertir el dinero en nuestro futuro, el de nuestros hijos o en cualquier otra cosa que decidamos. Esa es nuestra decisión y la de nadie más. El sistema de pensiones públicas ha de ser abolido.
por Jorge Valín - Libertad Digital

domingo, 9 de noviembre de 2008

LIBERTAD ECONOMICA: El Mejor Camino para Enfrentar la Crisis

1.- El 9 de Noviembre celebramos el “Día de la Libertad” al cumplirse 19 años de la Caída del Muro de Berlín.

En esta oportunidad, la conmemoración ocurre en un momento especial: sufrimos las consecuencias de una crisis financiera iniciada en los Estados Unidos, extendida hacia Europa y en las últimas semanas - por su impacto en la economía real - hacia todo el mundo. Los críticos de la libertad han llegado a señalar que esta crisis producida primero en “el corazón del capitalismo” significa “la caída del muro del capitalismo al estilo norteamericano”. Por ello, quienes creemos en las ideas de una sociedad libre y las promovemos debemos reflexionar sobre el significado profundo de esta crisis y su relación con la libertad, especialmente en el ámbito económico.

El año pasado en esta misma fecha elaboramos un documento denominado “Libertad: La Mejor Receta para la Cohesión y la Oportunidad Social”[1] con ocasión de la XVII Cumbre Iberoamericana realizada en Chile. En él mostramos cómo los países con mayor libertad económica eran precisamente los que lograban mayores oportunidades e integración social para sus habitantes.

Este año hemos elaborado un documento al que hemos denominado Libertad Económica: El Mejor camino para Enfrentar la Crisis.

2.- Ciclos económicos han existido desde el origen de la humanidad. Si tomamos en cuenta el período que va desde 1881 hasta el año 2000 y consideramos las recesiones y las recuperaciones para 16 países industriales podemos apreciar que entre 1881 y 1938 aproximadamente el 27% del período fueron años de recesión. A su vez entre 1950 y 2000 alrededor del 9,3% de los años se estuvo en recesión. Asimismo, la evidencia muestra que las recesiones a lo largo del tiempo han reducido su intensidad y extensión (Cuadro Nº 1)

CUADRO Nº1
RECESIONES Y EXPANSIONES 1881 – 2000


...............................1881-1913............1919-1938............1950-1972............1973-2000

Recesiones
Promedio caída
.............,,,,,.-4,3............................ -8,1..............................-2,1............................-2,5
de producto

Proporción años en
recesión
...........................24,7.............................29,4...............................5,2............................13,4

Expansiones
Promedio: crecimiento del .......19,8.............................34,6...........................102,9...........................26,9
Producto

Proporción años de..............75,3.............................70,6.............................94,8...........................86,6
expansión

Fuente: FMI

3.- El debate sobre las causas del ciclo económico son diversas. En el caso de la actual crisis hay cada día más evidencia de que su causa no es una “falla del mercado” sino que una “falla del Estado”.

En efecto, la crisis se inicia en el mercado hipotecario de los Estados Unidos. Si se observa con cuidado, se aprecia que detrás de las denominadas hipotecas subprime está la política estatal de promover a través de dos entes financieros con garantías implícitas del Estado como Fannie Mae y Freddie Mac, el endeudamiento para adquirir viviendas por parte de sectores que no contaban con los niveles de ahorros suficientes. Múltiples fueron las acciones regulatorias del Gobierno y del Congreso Norteamericano que promovieron estas conductas irresponsables.

Cabe mencionar al respecto la legislación del “Community Reinvestment Act“ de 1977 y muchas otras. Como lo señalara el prestigiado semanario “The Economist” los políticos estimularon a los bancos a dar créditos riesgosos. La otra falla del Estado estuvo en la política monetaria impulsada por el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, especialmente en períodos de menor actividad económica y no actuando en los años de boom. Ello permitió tasas de interés artificialmente bajas, que a su vez estimularon el endeudamiento de las personas y empresas. Como lo indica la ciencia económica, un exceso de oferta monetaria tiene como contrapartida un exceso de demanda por activos financieros que elevó artificialmente sus valores, creando una burbuja especialmente en mercados de oferta más rígida como la inmobiliaria. Cuando hubo que revertir esa política se elevó la tasa de interés y con ello resultó más difícil para los deudores cumplir con sus obligaciones financieras precipitándose la crisis.

Hubo una tercera falla del Estado, precisamente en el rol que éste tiene en el mercado financiero. En efecto, él debe ser regulado debido al impacto que posee en la liquidez de la economía. Una adecuada regulación debe cumplir tres requisitos fundamentales: asegurar la transparencia para que los agentes económicos tomen decisiones con la mayor información posible; poseer un sistema de señales que permita advertir las situaciones de iliquidez e insolvencia que puedan ocurrir en este mercado y poseer las normas para que los agentes económicos internalicen los costos de sus malas decisiones.

Una mirada atenta a lo que ha ocurrido en el mercado financiero norteamericano y europeo permite concluir que ninguno de estos tres requisitos fueron cumplidos. Así, no existió la información adecuada, no se dieron las correspondientes señales preventivas, ni existieron los incentivos adecuados para que los responsables de las malas decisiones pagaran los costos correspondientes. En suma, en lo sustancial, el Estado no cumplió con su rol y la crisis se generó y se extendió a raíz de estas fallas.

4.- Hemos señalado que los ciclos económicos han estado presentes a lo largo de la historia de la humanidad. Dada esa realidad es relevante preguntarse ¿como contribuye la libertad económica a la superación de esos ciclos? La evidencia empírica es clara al respecto. Los países con sistemas económicos más libres y flexibles se recuperan más rápidamente de las crisis. Economías con mayor libertad económica en los mercados financieros y del trabajo, con más flexibilidad en los precios, con un Estado de derecho que rige en plenitud y economías más integradas al comercio mundial superan más fácilmente las recesiones.

Un buen ejemplo se puede apreciar en el Cuadro Nº 2, que analiza las dos recesiones más relevantes de las últimas tres décadas en las naciones emergentes. Como se puede apreciar la crisis de los ’80 en América Latina tuvo una duración de casi el doble del tiempo en comparación a la crisis del sudeste asiático de los ’90 y el costo económico también fue sustancialmente superior. A su vez, el Indice de Libertad Económica en los países del sudeste asiático fue 36% superior que el de los países latinoamericanos considerados.

CUADRO Nº 2
COSTO Y DURACION DE RECESIONES


............................................. Pérdidas de........................Duración......................Libertad Econ[2]
.......................................Producto Acumulado.................(años)
........................................................%

Latinoamérica.............................24,6..................................6,6........................................5,3
(Crisis 8-1-82)

Sudeste Asiático...........................9,4..................................3,3.........................................7,2
(crisis 97-98)

Fuente: J. De Gregorio y L. Felipe Céspedes. Banco Central de Chile. 2005


5.- Cabe también analizar ¿qué tipo de países son los que se superan definitivamente los ciclos económicos y consiguen en el largo plazo mayores niveles de desarrollo económico? Al respecto la historia del desarrollo resulta muy ilustrativa, especialmente para el debate económico actual. En efecto, han surgido en las últimas semanas voces que plantean que “la autoregulación terminó” insinuando con ello las ventajas de un capitalismo con una mayor presencia del Estado como sería el Europeo en relación al de los países anglosajones.

Al respecto, es ilustrativo observar lo ocurrido durante los últimos dos siglos como lo muestra el Cuadro Nº 3. En el año 1820 el ingreso per cápita promedio de los países de Europa Occidental era prácticamente idéntico al nivel promedio de países como Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelandia. A principios del presente siglo (2001) éstos últimos países superaban al ingreso per cápita de Europa Occidental en 40%. Por lo tanto, no obstante los ciclos económicos, los países capitalistas con Estado limitado habían logrado un mayor desarrollo.

CUADRO Nº 3
EVOLUCION DE PIB PER CAPITA EN CAPITALISMO
ANGLOSAJON Y EUROPEO
(dólares de 1990)


.............................................1820................1913...............1950...............2001

Países de Europa Occidental.......1.204....................3.458...................4.579................19.256

Estados Unidos, Canadá, Nva.
Zelandia y Australia
......................1.202...................5.233....................9.268................26.943


Fuente: Angus Maddison “Growth and Interaction in the World Economy”. AEI


Resulta ilustrativo comparar lo ocurrido en América Latina, donde ha existido un “capitalismo oligárquico”[3] con alta presencia estatal en relación a Estados Unidos. En el año 1700, el ingreso per cápita del continente (US$527) era muy similar al de Canadá y de Estados Unidos (US$511). Como lo muestra el Cuadro Nº 4 en el año 2001 el ingreso de éstos últimos países era un 371% superior al de los países de América Latina.

CUADRO Nº 4
EVOLUCION PIB PER CAPITA EN ESTADOS UNIDOS, CANADA
Y AMERICA LATINA
(dólares de 1990)


...........................................1700.............1820.............2001

Estados Unidos y Canadá.............511.................1.231..............27.384

Latinoamérica...............................527.....................692.................5.811

Fuente: Angus Maddison “Growth and Interaction in the World Economy”. AEI

6.- Frente a la crisis financiera que vive el mundo creemos que errores de política pública pueden ocurrir en países con mayor o menor libertad económica. Sin embargo, los países más libres y con un sistema democrático de Gobierno, libertad de prensa y economías de mercado, reducen la probabilidad de ocurrencia del ciclo económico. Ahora bien, una vez ocurrido el ciclo, los mayores niveles de libertad económica permiten recuperaciones más rápidas. Finalmente, no obstante los ciclos económicos, aquellos países con mayores niveles de libertad económica son los que permiten mayor bienestar a sus habitantes.

De entrada, los países que han aplicado una economía de libre mercado son los que ostentan un mayor PIB per cápita y niveles de bienestar social más altos. Así, la extensión del mercado, la protección de los derechos de propiedad, la apertura de las economías, han sido las causas determinantes del espectacular desarrollo experimentado por países pobres o muy pobres hace tan sólo unas décadas como lo eran Japón, Corea del Sur, China, India, Chile, España, etc. Sin el abandono total o parcial del socialismo hubiese sido imposible la brutal caída de la pobreza a escala mundial experimentada en los últimos treinta años, la mayor registrada en la historia de la Humanidad[4].

Por el contrario, las economías con mayor presencia del Estado han funcionado mucho peor. Francia e Italia, íconos del estatismo, han experimentado un decadencia económica frente a quienes adoptaron estrategias pro-mercado, como España, Irlanda o los países bálticos en la década de los noventa. Esas comparaciones son posibles en cualquier región del mundo: Asia, Latinoamérica e incluso África, donde los países más orientados al mercado ( Mauricio, Zambia, Benin, Bostwana o Sudáfrica ) han escapado de la decadencia que afecta a la mayor parte de esa zona.

7.- Los Centros de Estudio firmantes hacemos un llamado a los responsables de la conducción económica de nuestros países para que tengan presente esta evidencia, y no se dejen llevar por discursos y propuestas ideológicas que desconocen las realidades señaladas. Al respecto, cabe recordar que los estudios muestran que uno de los grandes errores de la humanidad después de la crisis del ’30 fue reprimir la libertad de comercio y con ello hacer más difícil la recuperación de la crisis.

Un buen ejemplo de lo que no hay que hacer lo ilustra el caso de Argentina. En 1928 las exportaciones de ese país, en relación al Producto Interno Bruto (PIB) alcanzaron prácticamente al 30%. Políticas equivocadas cerraron esa economía reduciendo la participación de sus exportaciones a no más del 10% del PIB. Esas y otras políticas que restringieron la libertad económica, llevaron a que una de las naciones más prósperas de principios del siglo pasado retornara nuevamente al subdesarrollo.

Hoy nuevamente con alrededor de un 30% de su población viviendo en situación de pobreza, el Gobierno Argentino repite el error al intentar expropiarle a los trabajadores sus ahorros depositados en sus Fondos de Pensiones.

Reiteramos lo que la historia muestra: los países que han logrado el progreso son precisamente aquellos en donde la libertad económica es el pilar de sus políticas e instituciones públicas.

Por eso, concordamos con: Vaclav Havel: "Aunque mi corazón está a la izquierda, siempre he sabido que el único sistema económico que funciona es el de mercado. Esta es la única economía 'natural', la única que realmente tiene sentido, la única que puede llevar a la prosperidad; porque es la única que refleja la naturaleza misma de la vida".

[1] Texto disponible en www.lyd.org, http://www.lyd.com/LYD/Controls/Neochannels/Neo_CH3756/deploy/CUMBRE.pdf
[2] Se calculó en base al Indice elaborado por Frazier Institute, en el cual 10 es el más alto nivel de Libertad Económica.
[3] Good Capitalism, Bad Capitalism “W. Baumol, R.E. Liton and C. Schramm. Yale University Press.
[4] Lorenzo Bernaldo de Quirós, “La Crisis de la Economía Mixta”, www.elcato.org

sábado, 8 de noviembre de 2008

HAY QUE DARLE A "LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN" LA RELEVANCIA HISTÓRICA QUE LE CORESPONDE

El 9 de Noviembre se cumplen 19 años de La Caída del Muro de Berlín y la Canciller de Alemania, Angela Merkel, anunció el inicio de las actividades con que se celebrarán, el año próximo, los 20 años de “la reunificación alemana”.
Me alegra que Alemania pueda celebrar la reunificación de un país que había sido partido en dos bajo la excusa de “contener el avance del fascismo”.
Sin embargo, soy de los que piensan que La Caída del Muro de Berlín representa mucho más que la reunificación alemana.
Muestra en primer lugar lo que puede ocurrir cuando los líderes mundiales no están lo suficientemente alertas: en ese momento, el Canciller de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer, pidió “calma y prudencia” a la población y sólo esbozó algunas medidas que nunca llegaron a adoptarse; el Presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy calificó el hecho como “una solución poco elegante, aunque mil veces preferible a la guerra”; y Harold Macmillan, Primer Ministro Británico, fue todavía más lejos al justificarlo diciendo que “Alemania del Este detiene el flujo de refugiados y se atrinchera tras un grueso telón de acero. No se trata de nada ilegal.”.
Pero fundamentalmente marca el punto culminante de un proceso de debilitamiento del comunismo soviético, que llevó luego a su caída.
Tras años de enfrentamiento entre la URSS y el bloque de los Estados Unidos y sus aliados, la decidida acción del Presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, de la Primer Ministro Británica, Margaret Thatcher, y del Papa Juan Pablo II, generó un fuerte impacto en la cohesión y la confianza del bloque soviético.
La videncia de que el modelo necesitaba ser urgentemente revisado llevó al entonces Secretario General del Partido Comunista de la URSS, Mijail Gorbachov, a proponer una serie de medidas revolucionarias, a las que denominó “Perestroika”: se reestablecía la propiedad privada, se permitía el beneficio personal, se reconocían partidos políticos, se elegían autoridades por el voto popular, se podía circular libremente por todo el territorio del país y se podía entrar y salir libremente de la Unión Soviética.
Contrariamente a lo que esperaba Gorbachov, aunque como era de esperarse, la relevancia de estos cambios chocaron con los intereses de los sectores soviéticos más conservadores y se desató una crísis política que, poco a poco, se fue extendiendo por todo el territorio de la URSS, alcanzando países como Alemania Oriental, Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Albania, Yugoslavia y Rumania.
Es en medio de este rápido y contundente proceso de disgregación de la Unión Soviética que se produce La Caída del Muro de Berlín.
No como la voluntad de las “dos alemanias” de reunificarse en un único país. Sino más bien como consecuencia de este cambio en el orden mundial, en donde el muro debía caer y la consecuencia lógica de su caída era que Alemania volviera a su situación original.
Ojalá Alemania festeje su reunificación como este episodio merece.
Pero ojalá también el mundo no olvide y celebre este hecho que representó la caída de un sistema totalitario que tuvo en vilo el mundo, bajo amenaza de una guerra nuclear, durante muchos, muchos años.
Por Juan Carlos Lynch
en http://juancarloslynch.blogspot.com/2008/11/hay-que-darle-la-cada-del-muro-de-berln.html